viernes, 20 de julio de 2012

¿Tanke, healer o DPS?


Me doy cuenta de que casi siempre comienzo mis post echando la culpa a alguien de mis frikismos, pero no es verdad, casi siempre tiene la culpa mi hermano y esta vez es una de ellas. Lo lógico es que los hermanos mayores sean un ejemplo y un camino a seguir para los pequeños, pero en mi caso es al revés, mi hermano pequeño es el que me lleva por el camino del frikismo.

Ya comenté que fue quien me introdujo en el rol, y claro, gustándonos además jugar con el PC, es lógico que también acabara jugando al Neverwinter nights, el Sacred o el Diablo. ¡Qué vas a hacer! Los veranos son largos, la programación de la tele horrible, no puedes pasar el día entero leyendo, hace demasiado calor para salir de casa y el deporte es malo para la salud. Y así un día, por evolución natural, llegó el Wow a mi vida.

Ya le había visto jugar de pasada y me había preguntado varias veces si quería probar pero me resistía: “que no”, le decía yo, “que me conozco, que me vicio y luego no hay manera de dejarlo”. Pues no, viene un día y me dice que tiene una invitación con diez días de prueba gratis y que si la uso a él le regalan no sé qué, que le haga el favor. De esto hace 4 años y unos 14 personajes distribuidos en mundos y facciones diferentes. Si ya lo sabía yo.

Comienzas con un personaje en la Alianza porque los de la Horda son feos de la leche y una tiene sus aspiraciones, con lo guapos y pulcros que son los elfos por qué voy a elegir ser un orco, un troll o un no-muerto. Ale, pues en un alarde de coquetería, va… y me hago un gnomo. Gracioso ver como intentan huir de los enemigos con esas piernecillas, eso sí, si consigues hacerte con el movimiento de los personajes porque siempre acababa chocando contra las paredes, los árboles, las vallas o cayéndome al foso de lava de Forjaz. No sé por qué me empeño, porque suelo ser bastante inútil para este tipo de juegos. 

Luego te vas a la Horda, cuando ves que Chuck Norris juega con la Alianza comprendes que no pueden ser los buenos y que la belleza está en el interior.

Lo bueno que tiene es que haces un montón de vida social, sobre todo si comentas en el foro que eres una chica de verdad, porque el 90% de los personajes femeninos son de tíos (a mí no me extraña en absoluto viendo que en cualquier fiesta con disfraces el 90% de los tíos eligen vestirse de mujer), se fomenta el amor interracial (el año que viene se casan dos amigos: un elfo de sangre con una tauren, ignoro si la novia dirá el sí o mugirá) y liberas mucho estrés (ya que está mal visto ir por la vida matando a determinados “personajes”, eliminas sinvergüenzas virtuales) que se está haciendo muy necesario en estos tiempos.

También aprendes idiomas: leveleas y te vas de bg o de raid, aprendes los tics óptimos, te haces las macros, procuras no ser un ninja y que no te campeen, tiras las cc, e intentas no coger el agro, sobre todo si eres DPS o healer, porque si lo pierdes siendo tanke, es que eres bastante manco.

Yo por si acaso, tengo uno de cada.

viernes, 13 de julio de 2012

Quiero un superhéroe de Marvel en mi vida


Siempre me han gustado los superhéroes, esto creo que va con el gen femenino, pero el mío evolucionado hacia el frikismo. Esto es, todas las niñas juegan alguna vez a ser princesas rescatadas por el príncipe, yo jugaba a que me rescataba Superman (ya sé que no es de Marvel). Qué vas a hacer, no me quejo, la nueva generación es peor, juegan a que son rescatadas por vampiros. ¡Pobre Bram Stoker!

Decía lo de Superman porque fue el primer superhéroe que entró en mi vida de la mano de Christopher Reeve, la primera película que fui a ver al cine tras la etapa Disney. Fue como el primer amor, lo has superado hace tiempo pero lo recuerdas con cariño.

El Universo Marvel lo descubrí después, en la década de los 80 gracias a los veranos familiares y sobre todo a un tío que tenía un kiosko de prensa. Recuerdo ir con una prima a echarle una mano y mientras ella leía la Superpop y el Nuevovale (ignoro si alguna vez existió el antiguo Vale), yo leía todos los cómics de superhéroes que podía. Entonces me encontré a La Patrulla X (no me acostumbro a decir X-men), a Los 4 fantásticos, a Spiderman y a Los Nuevos Mutantes, pero sobre todo encontré a Johnny Storm (la Antorcha humana) y a Scott Summers (Cíclope).

A ver, una cosa es ser friki y leer los cómics de la Marvel mientras tus amigas leen los de Candy Candy, pero seamos realistas ¿por qué hacen las cosas las preadolescentes? Yo leía sus historias para enterarme del folletín de los héroes, contra quién luchaban me daba igual. Además en España era complicado encontrar las series enteras, leías números a salto de mata y no te llegabas a enterar muy bien de los grupos, subgrupos, encuentros, escisiones y nuevas incorporaciones. Aún no sé cómo pude terminar de leer las Secret Wars. Con el tiempo, lo que no pude leer lo he ido encontrando en internet y he ido completando biografías.

Años más tarde se incorporaron las series de animación en televisión, internet, y finalmente el cine descubrió a la Marvel…y mi vida cambió. Me gustaron Los 4 fantásticos aunque llevo fatal el desdoblamiento de personalidad de la Antorcha humana en el Capitán América (¿no había más actores?), he redescubierto a Los Vengadores que siempre me habían parecido un poco de segunda, me encantan los X-Men aunque me revienta que mataran a Cíclope y echo de menos sobre todo a Gambito y disfruté de la trilogía de Spideman. Ya sé que ha habido muchas más pero éstos son los de primera división.

Me siguen encantando las historias pero me queda la vena romanticona de la niña esperando ser rescatada algún día por un héroe. Lo malo es que el cine te cambia a veces la visión de las cosas y ahora tiendo a envidiar a la Pataki y mataría por aullar a la luna con Lobezno.

Soy friki-woman

viernes, 6 de julio de 2012

El quesito rosa es mi preferido


Cuando juegas al Trivial, el quesito rosa es el más odiado, el más temido, el que se escoge como pregunta final para ganar, el friki-quesito. ¿Por qué? Porque es el de cine y televisión, más lo primero que lo segundo y suele ser de cine clásico, pero de cine clásico de verdad, NO de Pretty woman o Titanic. Por eso es mi preferido.

Me encanta el cine, es mi frikismo principal, por el que me he ganado a veces el apodo de Merchepedia. No voy mucho al cine, ni tengo tropecientas mil películas en casa, ni me quedo hasta las 4 de la mañana viendo películas, pero me gusta saber de cine, de las películas, de los actores, directores, premios, anécdotas, bandas sonoras… TODO, y si es de cine antiguo mucho mejor aunque sin despreciar el actual, porque es llegar enero y febrero y no hay detalle que se me escape de cualquier película que pueda optar a premio, pero eso entra dentro de mis enajenaciones frikis transitorias.

De este frikismo tiene la culpa la tele y los friki-genes. Recuerdo con nostalgia que cuando era pequeña solían poner los sábados por la mañana cortos de Chaplin, de Harold Lloyd (genial El hombre mosca), de Alfred Hitchcock, las películas de Buster Keaton (todavía es una de mis preferidas El maquinista de la general), el Gordo y el Flaco, Abbot y Costello, los Hermanos Marx… yo los veía todos. Mucho mejor que estar jugando con la Nancy o las Barriguitas, dónde va a parar.

Luego en la adolescencia fue a peor. La culpa fue de Pilar Miró (la única persona que ha dimitido por unos trajes en España y casi acaban de verdad con toda su carrera) y su paso por Televisión Española. Los lunes por la noche, todavía los recuerdo, estaban dedicados a los “Grandes Ciclos” y allí es donde descubrí a Cary Grant, Katherine Hepburn, Spencer Tracy, Paul Newman, Gary Cooper, Marlon Brando, John Wayne… y me terminé de enamorar del cine para siempre. Desde entonces se han quedado conmigo películas como Metrópolis, La fiera de mi niña, Historias de Philadelphia, El invisible Harvey, La gata sobre el tejado de zinc, Sólo ante el peligro, Operación Pacífico, El hombre tranquilo

Además me da igual el género, me gustan todos, lo mismo veo Los Cañones de Navarone, que Lo que el viento se llevó, que Psicosis, que Con faldas y a lo loco, que Río Bravo… Y lo que no veo, lo investigo. ¡Cuánto daño ha hecho internet a los frikismos!

Ahora sigo igual, las vea o no las vea, tengo que estar enterada de todo lo que se estrena o se estrenará. Veo las críticas, fechas de estreno, películas en postproducción o en proyecto… En mi entorno alguien ve un tráiler y acto seguido me pregunta: “¿ésta qué tal estará? ¿De qué va? ¿Quién actúa?”, y se lo cuento, con anécdotas de rodaje y todo.

En la Universidad estudié Historia del Cine, me lo pasaba bomba en clase. Me encantó descubrir a Georges Mèliès, El Acorazado Potemkin, Intolerancia, Las dos tormentas, el Expresionismo alemán, el neorrealismo italiano… Recuerdo que un día en clase un compañero me comentó que le encantaba el cine pero que la asignatura le parecía un coñazo, aquel día descubrí que hay gente a la que le gusta ir al cine y otra a la que le gusta el CINE de las tarjetas del Trivial. 

Yo soy de esas